Ha comenzado una de las mejores etapas de tu vida, la de acompañar a tu pequeño Sol en su desarrollo, pero algunas cosas que parecen simples, de repente se convierten en odiseas al momento de querer dar lo mejor a nuestros pequeños. Una de ellas es la gran responsabilidad de una alimentación completa.
¿Cómo lograr que mis hijos coman frutas y verduras?
Como papás, por naturaleza, por ser mamíferos y por lactar, siempre sentimos la responsabilidad de la alimentación; sin embargo, es necesario no transferir una carga emocional a la alimentación porque esto puede causar un efecto negativo en nuestro pequeño provocando rechazo, manipulación, llanto, etc.

Hablando de frutas y verduras, solemos darle una connotación de gran importancia a este grupo de alimentos porque sabemos lo esencial que es su consumo desde la infancia por su carga de vitaminas y minerales. Es recomendable no darle tanto énfasis, sino presentar las frutas y las verduras en los alimentos con toda naturalidad y en un ambiente relajado. Debemos ofrecerlas en diferentes presentaciones y ocasiones. Un niño puede comer 25 veces un alimento en diferentes ocasiones para que realmente sea un rechazo, durante 2 años. También es válido que algunos de estos alimentos no les guste ya que están desarrollando sus papilas gustativas, pero podemos probar con distintas opciones, estando relajados y tranquilos.

Hay que dar las frutas y verduras de forma natural, sin agregar azúcar, sin cocerlas si no es necesario, principalmente las frutas, las verduras podemos cocer con una pequeña pizca de sal. De acuerdo con la edad de tu pequeño, es recomendable que tu pediatra o nutricionista te oriente sobre la introducción de cada nuevo alimento. Gracias a la inclusión de frutas y verduras en su dieta, además de vitaminas, podrás incrementar su nivel de hierro. Lo mejor es un ambiente relajado, donde el niño se sienta tranquilo y de una forma positiva, para que así, el niño adquiera el hábito de consumirlas en su vida diaria.